lunes, 14 de junio de 2010

La “Cabeza” y la “Cola” del Dragón



La “Cabeza” y la “Cola” del Dragón

pág. 300

Representa a menudo para los estudiantes un verdadero jeroglífico o
problema el concebir lo que son la Cabeza y la Cola del Dragón (llamadas en las
efemérides los nodos de la Luna), y porque la una se supone que es buena y
fecundiza y favorece todo lo que cae bajo su rayo benéfico, mientras que la otra
está considerada extremadamente mala; y con objeto de aclarar estos extremos,
creemos conveniente el demostrar el raciocinio de esta filosofía.
En primer lugar digamos en favor de los lectores que no están versados en
términos astronómicos, que “los nodos” son puntos sobre los cuales un planeta, al
recorrer su órbita, cruza el paso de la órbita del Sol, como por ejemplo, la Tierra lo
hace en los equinoccios. Todo esto está explicado debidamente tanto desde el
punto de vista astronómico como desde el místico en nuestro libro Astrología
Científica Simplificada, así como la revolución de los nodos de la Luna.
Hablando desde el punto de vista geocéntrico, que es más conveniente, el
Sol cruza su nodo oriental cada año en el equinoccio vernal, 50 segundos del
espacio anticipadamente al punto en el que lo cruzó anteriormente, y como el Sol
recorre 15 grados cada hora, los 50 segundos del espacio son atravesados en
cosa de 3 segundos de tiempo.
La Luna sale 50 minutos más tarde cada noche, aproximadamente, y
aplicando a esto la misma medida, 50 minutos de tiempo corresponden a 3
minutos de espacio, próximamente, y, por lo tanto, los nodos de la Luna
retroceden precisamente esto cada día.
Así, pues, el Sol recorre el círculo del Zodíaco en un año, pero requiere 27
millares de veces (27.000 años) para completar el círculo procesional de sus
nodos, los puntos equinocciales. La veloz Luna recorre el Zodíaco en 27 días y
sus nodos hacen una revolución completa en 1.000 semanas, es decir, 19 años.
(Estos cálculos son aproximados solamente).
En el caso del Sol, el punto donde cruza el Ecuador de la Tierra en el Este
es siempre considerado como el primer punto de Aries, no importa en la
constelación que caiga con respecto a la precesión. Este modo de proceder está
perfectamente justificado debido a que las cualidades dadoras de vida adscriptas
al Sol en Aries se observan tan pronto como el Sol cruza el Ecuador, pues
entonces las semillas brotan, la estación de la procreación comienza y la creación
entera parece impulsada y excitada por el rayo solar para multiplicarse. Por lo
tanto, los astrólogos dicen que el Sol está exaltado en Aries, y Aries se supone
que es el primero de los 30 grados donde el Sol cruza el punto equinoccial, el
nodo oriental del Sol, por donde cruza el Ecuador en el equinoccio vernal.
Bajo el mismo principio el nodo occidental del Sol, el punto donde deja el
hemisferio septentrional para los meses invernales, se llama el primer punto de
Libra, y Saturno, el planeta de la obstrucción y supresión, está exaltado aquí, pues
el recolector con su guadaña, cortando los frutos del rayo solar, suprime la alegría
y la vida; las voces bulliciosas y alegres de nuestros amiguitos los pájaros callan
ante su presencia y la Tierra toda sufre su marchitante influencia bajo su manto
helado.
Como la Luna refleja la luz solar sobre la Tierra, su luz prestada es idéntica
en cierto sentido al rayo de la luz directa, no importa dónde su nodo oriental
(llamado la Cabeza del Dragón) caiga sobre los signos; el efecto sobre los asuntos
con los cuales está relacionado por conjunción es como el del Sol en Aries, que
hace a la naturaleza cantar y reír de alegría; este rayo impulsa y acelera los
negocios personales del modo más benéfico, pues por decirlo así, lubrica las
ruedas de la vida del departamento particular donde está en conjunción con un
planeta. Por otra parte, el nodo occidental de la Luna (llamado la Cola del Dragón),
corresponde a Libra, donde Saturno está exaltado, y si está en conjunción con un
planeta ejerce una influencia de supresión y obstrucción semejante al efecto de las
ráfagas heladas del invierno atraídas por la exaltación saturnal.
El horóscopo número 6 nos señala la influencia suya sobre la quebradura
del fémur de una señora. Su posición en la casa duodécima indica la confinación;
la cuadratura del Sol con el Mediocielo es una adicional aflicción natal. En
diciembre del año 1908, la Luna llena estaba en conjunción exacta, y Júpiter, el
regente de la casa sexta (que señala enfermedades), estaba en cuadratura exacta
con la Cola del Dragón y también en oposición exacta con el Sol. De modo que las
indicaciones de atribuciones eran muchas. Sagitario, que tiene dominio sobre las
caderas y los muslos, ocupaba la casa sexta, y el fémur se rompió porque esta
señora se deslizó en un punto helado, precisamente en el exterior de su misma
casa.

El horóscopo número 4 nos presenta a la Cola del Dragón en conjunción
con el Sol cerca de la estrella fija Antares, que tiene influencia adversa sobre la
vista, y la pobre señora que sufre esta aflicción está en un gran peligro de
quedarse ciega.
Los nodos de la Luna están calculados en nuestras Efemérides Científicas
Simplificadas, y su posición está indicada para todos los días; sus puntos de
situación al nacimiento se hallan por simple proporción y el diagrama aquí
contenido nos aclarará y explicará estos puntos que venimos llamando “Cabeza
del Dragón” y la “Cola del Dragón”, debido a que el camino del Sol y de los
planetas adopta una figura serpentina cuando se dibujan sobre una superficie
plana.

***

del libro "El Mensaje de las Estrellas" de Augusta Foss de Heindel y Max Heindel

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